Expertos de la NuevaEps, consideran que la higiene de manos es lo más eficaz para controlar las infecciones. Según la Organización Mundial de la Salud, reduce las enfermedades de contagio.

La higiene de manos es considerada la medida más eficaz para controlar el problema de las infecciones en el mundo. Por esta razón hace parte de las principales acciones propuestas por la Organización Mundial de la Salud -OMS- para combatir las enfermedades de contagio.

Está comprobado que el lavado frecuente de manos disminuye hasta en un 80%, el riesgo de adquirir una enfermedad transmisible, protegiendo en gran medida la posibilidad de adquirir virus por medio del contagio.

Las autoridades recuerdan su importancia y la necesidad de realizarse varias veces al día, especialmente después de toser o estornudar. Bajo esta consigna NUEVA EPS entrega una serie de recomendaciones para instruir a la comunidad en general, sobre la manera correcta en la que se debe realizar esta actividad:

  • Un buen lavado de manos debe durar entre 40 y 60 segundos
  • Lave con agua sus manos, aplique suficiente jabón que le permita cubrir las dos manos por los dos lados.
  • El lavado de manos debe incluir las muñecas, coloque una mano sobre la otra, intercale los dedos y frote bien por los dos lados de la mano.
  • Cuide también el aseo de sus uñas, limpie cada una de ellas.
  • Mientras las manos estén enjabonadas, lave dedo por dedo, con movimientos circulares.
  • Lave cuidadosamente la palma de cada una de sus manos. Use abundante agua para retirar el jabón.
  • Utilice una toalla papel desechable. Seque dedo por dedo, utilizando los movimientos circulares que hizo para el lavado.
  • Lávese las manos con frecuencia, use agua corriente y jabón, restriéguelas muy bien, enjuáguelas completamente y séquelas con una toalla limpia.
  • Siempre lávese las manos con agua abundante y jabón después de toser y estornudar.

 ¿Cuándo lavarse las manos?

 Al llegar al lugar de trabajo, al hogar o tener contacto con espacios externos (transporte público, sitios de concentración)

Antes de cocinar, comer o alimentar a los niños, ponerse o quitarse lentes de contacto.

Antes y después de curar una herida, tocarse los ojos, nariz o boca, ir al baño, atender a un niño enfermo.

Después de ir al baño o ayudar a limpiar un niño, cambiar un pañal, curar una herida, limpiar secreciones de vías respiratorias, jugar o tocar una mascota, tocar material sucio, tocar fluidos corporales.