Para sus directivos, la decisión demuestra los alcances de la implementación del Gobierno Corporativo en la dinámica de la empresa. Una compañía más sólida, confiable y competitiva.

Después de que la Industria Licorera de Caldas logró en 2019 mejorar su calificación de riesgo crediticio de largo plazo a ‘AA- (Col)’ y de corto plazo a ‘F1+ (Col)’, para este 2020 la agencia internacional Fitch Ratings afirmó ambos indicadores, con una perspectiva estable.

La escala de calificaciones AA denota expectativas de muy bajo riesgo de incumplimiento y es la segunda más alta, después de la AAA. Por su parte las evaluaciones de nivel F1 indican “la más fuerte capacidad de pago oportuno de
los compromisos financieros” y son asignadas al más bajo riesgo de incumplimiento.

“Es una buena noticia que demuestra la estabilidad de nuestro proceso de consolidación y sostenibilidad, gracias al aporte de nuestros colaboradores. Al iniciar nuestra labor en 2016, la Licorera tenía una calificación de A y luego subimos a A+. El año pasado logramos llegar a AA y ahora nos mantenemos en este nivel,
en el que están también muchas de las grandes empresas del país”, expresó Luis Roberto Rivas Montoya, Gerente de la ILC.

Para la ILC implica que los bancos le ofrecen mejores tasas para créditos y que la empresa es confiable para negociar con terceros o el sector financiero.

De acuerdo con Fitch Ratings, la decisión de afirmar ambas calificaciones de la principal empresa de los caldenses, se fundamenta “en el mejoramiento de su generación operativa durante los últimos cuatro años, dentro de un entorno más competitivo”, y que la ILC “mantiene un posicionamiento adecuado de mercado
en el segmento de licores a nivel nacional”

La calificadora de riesgos también indicó que “la robustez de su estructura de capital le da espacio para absorber mayores necesidades de deuda dados los efectos adversos de las medidas de aislamiento preventivo en su generación
operativa, sin debilitar su perfil de crédito”.

También destacó el fortalecimiento de las políticas de Gobierno Corporativo de la ILC, “que buscan darle autonomía e independencia a la toma de decisiones de administración”, y que la liquidez de la empresa “es robusta, soportada por su caja disponible”.