El trabajo principal consistió en retirar los sedimentos que se acumulan en las redes de distribución y evitar que estos lleguen a las viviendas.
Esta actividad se realiza durante la temporada de lluvias en el departamento y hace parte de los programas de Vigilancia y Calidad que tiene la entidad para evaluar la potabilidad del agua que se les brinda a los usuarios.

El equipo de operarios de la empresa realizó el recorrido por cada uno de los hidrantes con el fin de hacer el mantenimiento respectivo.

Las llaves de las válvulas se abrieron durante un tiempo comprendido entre 5 y 10 minutos para que el agua turbia se evacuara del sistema. De esta manera, se busca garantizar el bienestar de los caldenses que a diario utilizan el servicio.

Audio Wílder Íberson Escobar, gerente de Empocaldas