El Ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, explicó en plenaria del Senado que la llegada de 53 miembros del Ejército de los Estados Unidos, tiene bases jurídicas internacional y nacional.

 

El ministro de Defensa, Holmes Trujillo, explicó este miércoles ante la plenaria del Senado de la República que la llegada de 53 miembros del Ejército de los Estados Unidos a Colombia, para dar apoyo técnico a las Fuerzas Militares en la lucha contra el narcotráfico, tiene una amplia base jurídica en legislación internacional y en la normatividad colombiana.

Como parte de una invitación a la plenaria del Senado, el ministro Trujillo reiteró a los legisladores que esta misión de las SFAB solo cumplirá tareas de asesoría, capacitación y entrenamiento y que en ningún momento habrá tránsito de tropas extranjeras por territorio colombiano.

El jefe del Sector Defensa fue específico en indicar que el personal estadounidense estará únicamente en las unidades militares para asesorar a los Estados Mayores de las Fuerzas de Tarea Conjunta Omega, Hércules y Vulcano, así como de la Brigada contra el Narcotráfico. Se trata de un grupo interdisciplinario, “compuesto por especialidades de maniobra, protección, sostenimiento y comunicaciones, que solo cumplirá esas tareas de asesoría, entrenamiento y capacitación”, dijo el Ministro.

Agregó que con esta asesoría sobre procedimientos y tácticas se busca mejorar la efectividad en la lucha contra el narcotráfico en zonas que fueron priorizadas por el Gobierno Nacional y fue enfático al aclarar que el personal de la SFAB de EE.UU. no participará en ningún tipo de operación militar, ni estará en terreno.

Igualmente, hizo una explicación normativa sobre la cooperación de Colombia con otros países que, en el caso de Estados Unidos, permite desde hace décadas las misiones militares para “prestar permanentemente cooperación de carácter consultivo y técnico”.

El Ministro Trujillo recordó que, como parte del multilateralismo, Colombia ha firmado varios instrumentos internacionales que lo obligan a cooperar con otros países para luchar contra el narcotráfico y el crimen organizado. En ese sentido, puso como ejemplos la Convención de Naciones Unidas contra el Tráfico de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas; la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, que establece la cooperación de los Estados contra la delincuencia organizada, la cual en Colombia es principalmente estructuras del narcotráfico; y la Convención Interamericana contra el Terrorismo, que contempla el fortalecimiento de la cooperación internacional para combatir este flagelo.

El Ministro también trajo a colación los tres acuerdos de cooperación bilateral que Colombia ha firmado con Estados Unidos: el acuerdo militar entre Estados Unidos  y Colombia de 1952; el Convenio General para Ayuda Económica, Técnica y Afines entre los gobiernos de Estados Unidos y Colombia, y el Acuerdo de Cooperación Militar entre Colombia y Estados Unidos de 1974. Sobre este último, el jefe de la Cartera de Defensa explicó que trata precisamente sobre misiones de cooperación militar como la que llegó a nuestro país el pasado 2 de junio y afirmó que el acuerdo “determina la composición y el personal de esas misiones militares”.

De acuerdo con la argumentación del Ministro, en ningún caso la misión estadounidense viola la soberanía colombiana, pues “este acuerdo es un desarrollo y una expresión de la soberanía, de la capacidad que tiene el Estado, y que tiene el Presidente de la República investido con la cláusula general de competencia en materia de relaciones internacionales, para comprometerse con otros Estados”.