La Fundación Anáas, el Instituto Nacional de Cancerología, Red PaPaz, el Centro de Estudios en Protección Social y Economía de la Salud de la Universidad Icesi – PROESA -, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud – OPS, se pronuncian y reiteran su petición para que en la actual Reforma Tributaria se incluya el nuevo impuesto a los vapeadores y cigarrillos electrónicos, y se triplique el impuesto al tabaco.

Elevar las tasas del impuesto al tabaco es una medida de comprobada eficacia, a nivel mundial, que logra salvar millones de vidas, reducir la pobreza e incrementar los recursos internos del país para financiar el desarrollo.

En Colombia, con estas medidas se salvarán 445 mil vidas, se recaudará un billón de pesos que se podrán invertir en atención en salud y programas sociales; un millón de personas dejarán de fumar, se protegerá a niñas, niños y adolescentes, la población más afectada por el tabaquismo; y se reducirá el daño al medio ambiente.

Estas son las 10 razones basadas en evidencia científica libre de conflicto de interés local e internacional que respaldan la petición, a partir de una experiencia acumulada por décadas de implementación y evaluación en países tanto de ingresos altos, como medios y bajos:

  1. Se evitarán 445 mil muertes prematuras y 16 mil casos de muertes por exposición al humo de segunda mano.
  2. Se prevendrá una avalancha de cáncer en Colombia
  3. Se recaudará hasta 1 billón de pesos adicionales, recursos que se pueden invertir en programas sociales y de atención a la salud.
  4. Se podrá lograr que un millón de personas dejen de fumar.
  5. Se reducirá considerablemente 17 billones de pesos que gasta el país cada año por atención de enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
  6. Se reducirá la brecha del precio del cigarrillo en Colombia frente a otros países, puesto que continúa siendo uno de los más bajos de la región
  7. Se abrirán nuevas oportunidades para combatir el comercio ilícito que, en el país, es moderado.
  8. Se protegerá a niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
  9. Se evitará mayor pobreza y desigualdad.
  10. Se cuidará el medio ambiente.

¿Cómo se sustentan estas 10 razones?

  1. Se impedirá 445 mil muertes prematuras y 16 mil casos de muertes por exposición al humo de segunda mano

84 personas murieron cada día en Colombia por causa del tabaquismo en 2019. Según los economistas Norman Maldonado y Blanca Llorente, al triplicar el impuesto, el menor número de fumadores se traduce en menos casos de enfermedades no transmisibles por las que morirían prematuramente quienes hoy fuman.

  1. Se evitará una avalancha de cáncer en Colombia

Según un estudio sobre control del cáncer en América Latina, realizado por diversas organizaciones científicas y médicas, se estima que el cáncer en Colombia aumentará de 148.600 nuevos casos en 2030, a 189.988 en 2040. Entre 2018 y 2030, el aumento de casos de cáncer será del 45.8%. Si no se toman medidas inmediatas, estos casos podrían aumentar en un 86.5%, entre 2018 y 2040. Además, el cáncer es responsable de cerca de 20% de las muertes en el país.

El tabaquismo provoca más de 200 enfermedades no transmisibles, principalmente cáncer, y enfermedades cardiovasculares y respiratorias. 80% de las enfermedades no transmisibles son prevenibles, pero esto requiere de medidas audaces para reducir sus factores de riesgo, en su mayor parte, políticas que no dependen del sector salud, como los impuestos.

  1. Se recaudará hasta 1 billón de pesos adicionales, recursos que se pueden invertir en programas sociales y de salud.

En 2021, solamente por el impuesto específico, se recaudó 1.2 billones de pesos. Un monto que no compensa los costos directos que debe asumir el sistema de salud del país y otros gastos asociados. Al triplicar el impuesto se sumará 1 billón más a este recaudo, para un total de 2 billones.

  1. Se logrará que un millón de personas dejen de fumar

La medida más costo-efectiva para el control del tabaco que se ha implementado en Colombia ha sido el aumento del impuesto a su consumo. Desde que se triplicó esta tarifa, en 2016, un millón de colombianos han dejado de fumar. Según el DANE, la prevalencia o porcentaje de fumadores pasó del 8.3%, en 2016, a 5.6%,[3] en 2021, la cifra más baja que se ha registrado en el país.

El impuesto aceleró la reducción en el número de fumadores y es una medida necesaria para fortalecer las demás políticas de control de tabaco. Podríamos lograr una reducción similar con el nuevo incremento de la tarifa.

  1. Se recaudará considerablemente los 17 billones de pesos que gasta el país cada año por el tabaquismo

En total, se ahorrarán $6,5 billones de pesos, que es lo que le cuesta al sistema de salud tratar enfermedades asociadas con el consumo del tabaco, y $10,6 billones por pérdidas de capacidad productiva, un monto que en 2017 representó el 1,8% del PIB[4].

  1. Se reducirá la brecha del precio del cigarrillo en Colombia frente a otros países, puesto que continúa siendo uno de los más bajos de la región.

El valor del cigarrillo en 2020 ubica a Colombia en el quinto lugar de precio más bajo, comparado con otros países. Los países con los precios más altos de la región son: Jamaica, República Dominicana, Ecuador, Bahamas, Canadá, Nicaragua, Suriname, Panamá, Estados Unidos, Trinidad y Tobago, Chile, México, El Salvador, Antigua y Barbados y Perú.

  1. Se abrirán nuevas oportunidades para combatir el comercio ilícito que, en el país, es moderado.

El comercio ilícito de tabaco ha sido utilizado globalmente por la industria tabacalera como una excusa para frenar el aumento de impuestos a estos productos. Se calcula que luego de triplicar el impuesto al consumo del tabaco, en 2016, el crecimiento del contrabando de cigarrillos más baratos fue del 4 al 5%, una cifra que se encuentra dentro de un rango moderado, muy por debajo de las cifras que mencionan las tabacaleras ese año (14%).

Por lo tanto, no es un argumento que justifique frenar el aumento del impuesto, sobre todo cuando se compara con sus beneficios para la salud pública y la economía. El contrabando debe combatirse implementando mayores controles y medidas anticorrupción.

  1. Se protegerá a niñas, niños y adolescentes

El aumento del precio del tabaco es una barrera de acceso principalmente para niñas, niños y adolescentes que son el 38% de los fumadores en Colombia, los que más responden a aumentos de precios y el consumidor objetivo de quienes comercializan los cigarrillos electrónicos y vapeadores.[6] Su uso es puerta de entrada para el consumo de otras sustancias psicoactivas, y es más probable que los jóvenes que vapean consuman cigarrillos. [7]

  1. Se evitará más pobreza y desigualdad

La epidemia del tabaquismo representa una amenaza para el desarrollo sostenible de los países. El consumo de tabaco afecta el cumplimiento de 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos en la Agenda 2030, como: fin de la pobreza, protección del medio ambiente, salud y bienestar, igualdad de género y crecimiento económico.