El tratamiento de enfermedades autoinmunes, como el lupus, incluye medicamentos utilizados para combatir el coronavirus, no obstante, los pacientes tienen iguales probabilidades de riesgo.

Al respecto, el profesor Gerardo Quintana, del Departamento de Medicina Interna de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), señala que, según estudios preliminares, ni los pacientes con enfermedades autoinmunes parecen correr menos riesgo de contraer la COVID-19, ni sus tratamientos parecen ofrecer algún tipo de protección al contagio.

Los fármacos mencionados se están utilizando para contrarrestar la inflamación ocasionada por las citoquinas –que regulan la reacción inflamatoria y la respuesta inmune– como respuesta a la presencia del virus, lo que puede estar relacionado con algunos de los casos más graves de COVID-19.

Ante esta relación y los bajos reportes de pacientes con lupus y enfermedades autoinmunes contagiados con coronavirus, se empezó a especular acerca de si podría existir un factor relacionado con estas patologías o sus tratamientos biológicos que los hiciera estar más protegidos ante el SARS-CoV-2.

El médico Quintana expresa que a la fecha no existe evidencia de calidad sobre un efecto terapéutico de los medicamentos usados en el tratamiento de estas enfermedades: “es necesario ampliar estos estudios con unos tamaños de muestra importantes y una calidad epidemiológica alta para poder responder claramente a esta necesidad”.

Según explica, ciertos estudios que han mostrado una superioridad de los medicamentos antimaláricos como tratamiento para COVID-19 no cuentan con metodologías epidemiológicas confiables, mientras que los ensayos clínicos que si lo hacen empiezan a señalar que es probable que estos fármacos no funcionen, e incluso se han presentado casos en los que se suspendieron por sus efectos adversos.

Además, ya empieza verse un mayor número de registros de contagio en pacientes con enfermedades autoinmunes.

Seguir las recomendaciones

Ante este escenario es mejor seguir las recomendaciones generales y las de sus médicos tratantes, como por ejemplo las que forman parte del “Consenso colombiano de atención, diagnóstico y manejo de la infección por coronavirus en establecimientos de atención de la salud”, liderado por la Asociación Colombiana de Infectología.

“En pacientes en terapia biológica con enfermedad autoinmune la recomendación es no suspender la medicación actual si no hay signos de infección, o en pacientes que no hayan tenido riesgo de contagio; por el contrario, en pacientes asintomáticos o con sospecha de contagio por contacto directo con un paciente positivo, se debe considerar postergar 14 días la aplicación de la siguiente dosis de medicación”, señala el doctor Quintana.

En pacientes con terapia biológica infectados se recomienda aplazar la aplicación del medicamento hasta que se pueda verificar que la infección está controlada y sin riesgo de complicaciones, pero siempre de común acuerdo con el médico tratante.

En el caso de personas que tengan su terapia biológica y presenten cuadros con manifestaciones severas sí es mandatorio suspender la terapia biológica y no reiniciarla hasta que no haya un control adecuado de la enfermedad, de nuevo de la mano del médico tratante.