La Conferencia Episcopal Colombiana, comprometida con los protocolos de prevención de las autoridades, impartió indicaciones para la misión de la comunidad católica.

En su mensaje, los obispos, luego de hacer un llamado a la calma, piden a los sacerdotes que tengan alguna afectación respiratoria u otros síntomas del virus, abstenerse de celebrar la Eucaristía.

Asimismo, los obispos recomiendan a los sacerdotes y ministros de la Eucaristía, el riguroso lavado de manos, el uso de tapabocas y antibacterial antes y después de cada celebración eucarística, así como como llevar el viático a los enfermos con las debidas precauciones.

Para el sacramento de la penitencia o confesión, la Iglesia recomienda al sacerdote el uso del tapabocas, y para el saludo de la paz se sugiere se haga solo con una leve venia.

“La comunión eucarística debe recibirse en la mano.  Los sacerdotes han de instruir a los fieles sobre la forma de hacerlo, especialmente sobre la necesidad de que quien comulga se lleve a la boca inmediatamente la hostia consagrada a la vista del ministro”, aclaran los prelados.

Piden a las personas “mayores de 70 años o quienes padecen enfermedades que, de algún modo, aumentan el riesgo de contagio, han de tener especiales cuidados, incluida la posibilidad de abstenerse de participar en las celebraciones litúrgicas en los templos”.

Finalmente, dejan a la libertad de las Jurisdicciones Eclesiásticas, la pertinencia de adoptar otras medidas que consideren pertinentes. Descargar comunicado