La Encuesta Pulso Social reveló que el 87,4% de los hogares continuaron las actividades educativas en casa desde que se cerraron los centros educativos por el coronavirus, el 4,5% no continuo estas actividades educativas.

Según el sistema de matrícula SIMAT el reporte de retirados al mes de agosto es de 102.880 niñas y niños, lo que representa el 1,1% de la matrícula. El Dane incluyó una pregunta con ocasión al Covid en la Gran Encuesta Integrada de Hogares con la que se busca conocer sobre las dificultades que ha traído la pandemia en los hogares, entre ella la suspensión de clases presenciales. Es necesario precisar que esta pregunta se refiere a la asistencia presencial, pero no se constituye en una medición de deserción.

En Educación Superior, según la encuesta aplicada hacia finales del mes de septiembre a un total de 233 IES, las cuales representan el 95% de matrícula en el país, según las instituciones se espera que en el 70% del total de las IES la deserción en el segundo semestre como efecto del Covid sea inferior al 10%.

La emergencia generada por la pandemia de COVID-19 ha planteado múltiples retos a  los miembros de la comunidad educativa y la sociedad. Por ello, el Gobierno Nacional trabaja con todas las regiones para construir propuestas educativas oportunas, pertinentes y de calidad para avanzar en la trayectoria educativa.

En este sentido, se han planteado varias estrategias para la prevención del abandono y la deserción escolar como la búsqueda activa, la identificación y caracterización de la población, el seguimiento de la mesa de equidad a los niños en riesgo, las campañas que promueven el regreso de los estudiantes, el fortalecimiento de procesos de matrícula y la creación del Fondo Solidario para la Educación que contempla apoyos financieros dirigidos a estudiantes y familias que permitan dar continuidad a la trayectoria educativa.

Según el Ministerio de Educación  adicionalmente, se han fortalecido las estrategias de permanencia, con el incremento de recursos para ampliar la cobertura del Programa de Alimentación Escolar, con el  ‘PAE en Casa’; mejoramientos de infraestructura educativa rural, implementación de la estrategia ¡Juntos en casa lo lograremos muy bien!, que integra material pedagógico como guías, textos impresos, material didáctico y de modelos educativos flexibles, para incrementar cobertura en zonas rurales, comunidades en condición de pobreza extrema o que no cuentan con posibilidades de acceso a conectividad y elementos tecnológicos.

Así como el uso de contenidos en medios masivos para todos a través de Señal Colombia y de canales regionales, con programas como “Profe en tu casa” y “3,2,1 Edu-Acción”; y en la radio mediante emisoras como Radio Nacional de Colombia, Radiónica y emisoras locales y comunitarias.

Con base en lo anterior y también en las estimaciones del Dane se encuentra lo siguiente:

La Encuesta Pulso Social (DANE – EPS), que se aplica en 23 ciudades capitales de departamento y áreas metropolitanas (aproximadamente 15 mil personas – jefes de hogar), permite identificar que en el 87,4% de los hogares continuaron las actividades educativas o de aprendizaje desde que se cerraron las escuelas/colegios a causa de la pandemia y en el 4,5% no continuaron estas actividades educativas. En el restante 8,1% de hogares los niños o niñas no participaban en estas actividades educativas antes de la pandemia.

Para este año y con ocasión del COVID-19 se ha venido adelantando un seguimiento tanto de la matrícula y de los retirados a fin de contar con información de primera mano que permita adelantar tanto las estrategias de búsqueda activa como los planes para proteger la permanencia y continuidad educativa en las trayectorias completas.

Vale la pena anotar que la pandemia ha tenido un impacto en el sistema educativo con efectos diferenciales según la población, el contexto, zona rural o urbana, sector oficial o privado y los distintos niveles educativos.

Revisando por nivel de formación tanto preescolar, como media podrían verse más afectados de manera particular por la reducción de ingresos de las familias, por esta razón se han generado estrategias específicas con las secretarias de Educación para mejorar el tránsito y proteger la trayectoria del Preescolar a la Básica Primaria y de la Secundaria a la Media.

Adicional a ello y entendiendo la afectación económica de los hogares cuyos hijos estudian en instituciones privadas, el Ministerio de Educación Nacional promovió la creación del Fondo Solidario con líneas dirigidas a las familias, jardines y colegios al igual que otras medidas tomadas por el Ministerio de Hacienda para apoyar a las instituciones.