Hernando Marín García mostró un experimento de inmersión en el que narró su testimonio personificado como habitante de calle: “En este experimento social conocí de cerca la indiferencia, pero también la generosidad de los manizaleños”.
Agregó: “Terminé en la Unidad de Protección a la Vida donde me brindaron apoyo; allí vi un espacio que considero poco digno para esta población. El habitante de residencia no formal vive en condiciones de desigualdad. La exclusión social, la pobreza, la falta de vivienda, de oportunidades, la falta de amor y comprensión, las barreras para el acceso a la educación y a la salud, entre otros factores, acaban con sus sueños”.
Dentro de esta personificación, el corporado recogió 1.100 pesos en 20 minutos y fue llevado a las instalaciones de la UPV, en San José, donde vio hasta roedores,
“Me queda el mensaje que por las limitantes jurídicas aquí no pasa nada con los habitantes de condición de calle, pero tenemos que bridarle las condiciones mínimas y dignas a un ser humano. Hoy, la Administración se comprometió para que a finales de año se les cambié el sitio por uno más digno, en este sentido entonces, terminando este año, volveremos a citar a la UPV para que nos muestren los avances”.
Según cifras de la Unidad de Protección a la Vida, UPV, Manizales tiene 437 habitantes de calle identificados, de los cuales atienden diariamente entre 60 y 70, además, hacen 50 recorridos diarios, campañas de sensibilización y elaboran la política púbica que está en tercera fase. El presupuesto asignado para este año fue de 480 millones 302.390 pesos, de los cuales, sólo 80 son para el programa.
Esta sesión fue propuesta por el presidente del Concejo, Hernando Marín, quien manifestó que dentro de su agenda social para este año está el programa Habitante de Residencia No Formal, “Esta no es una problemática, es una realidad social que se ha incrementado por la pandemia; hay personas que viven de la mendicidad, porque perdieron sus trabajos y otras razones”.
El corporado, pidió soluciones para que la política pública “Habitantes de Calle” sea una realidad: “El trabajo con las organizaciones debe ser óptimo y articulado con las fundaciones que hay en la ciudad, nos dan tres cifras diferentes, el DANE nos dice que son 600, la UPV que 400 y la Fundación Orden Franciscana nos dicen que atienden cerca de 700, no hay una cifra clara”.
Durante las intervenciones algunas de las organizaciones civiles que atienden esta población manifestaron la poca ayuda que reciben de la UPV.
El sacerdote, Fernando Arias Cardona, coordinador de la Posada Nuestra Señora del Rosario habló sobre los 64 habitantes en situación de calle atendidos en la posada, quienes reciben desayuno, almuerzo, comida y un sitio donde dormir, “nosotros no recibimos ninguna ayuda del Municipio, pues para ellos somos una organización privada, hace falta que la UPV se apersone más de los habitantes de calle, tengo cerca de seis personas que han pedido el favor a esta Unidad para que les colaboren con el documento de identidad, vacunas, la EPS subsidiada, pero se nos cortan las alas, porque no vemos que esta entidad les preste el servicio y les ayuden como es su deber ser”.
Juan Torres, Fray de la Orden Franciscana que trabaja hace 22 años con esta población en el sector de La Galería, ofreciendo también alimentación, atención en salud y acompañamiento, manifestó que la ayuda que reciben de la UPV es validando que los habitantes de calle tengan atención en salud.
La secretaría de Desarrollo Social de Pereira que también fue invitada a esta sesión, describió el programa “Habitante de Calle” en el cual atienden 662 personas, de las cuales lograron incorporar 55 a la vida social, a través de una red de apoyo con sus familias, los gremios y la sociedad civil.
Carlos Gómez, líder del programa, manifestó que el 70% de las causas de las personas que están en las calles es por los conflictos familiares, lo que evidencia una falta de capacidad para resolver conflictos. “Esos 55 casos exitoso están laborando en empresas privadas de telefonía celular como vendedores, otros en los Parque Ukumari y Consotá, en la Empresa de Aseo de Pereira, otros tienen emprendimientos laborales que se crearon a partir de estudios que hicieron con el SENA. Mensualmente hacemos un encuentro con ellos. Las redes de apoyo son fundamentales, hay que tener redes con la sociedad civil, que no solo sea la familia”.
Según el personero de Manizales, Fernando Arcila, la atención que tiene la población habitante de calle en la ciudad no es la mejor, “Manizales está débil frente a la atención de esta población, la Administración debe generar otros espacios diferentes al que hoy existe para la protección al habitante de calle y, en segundo lugar, la sociedad civil, la empresa privada, los gremios, debemos volcarnos para que esos 437 habitantes de calle tengan condiciones de dignidad humana”.