El Ministerio Público busca establecer los controles de la Superintendencia de Servicios Públicos, frente a los aumentos que hicieron los prestadores.

Así mismo, busca determinar si se previeron estrategias tendientes a garantizar que la facturación corresponda a los consumos reales y no esté definida por mediciones del promedio del consumo antes de la pandemia por el covid-19.
La Procuraduría ordenó la práctica de pruebas con el fin de verificar la ocurrencia de las conductas, identificar los posibles responsables y determinar si es constitutiva de falta disciplinaria.
Esta indagación se originó en las acciones disciplinarias desplegadas por el ente de control con fundamento en las quejas recibidas por presuntos cobros injustificados en la facturación de servicios públicos y hace parte de la vigilancia especial que adelanta el ente de control a la prestación eficiente y oportuna de los servicios públicos domiciliarios.
VIGILANCIA ESPECIAL
Por presuntos cobros excesivos en las tarifas de energía, la Procuraduría abrió indagación preliminar, en averiguación de responsables, contra funcionarios de las empresas de servicios públicos de energía de Cundinamarca, en las provincias de Sumapaz, Gualivá y Guavio; la Sociedad Central Hidroeléctrica de Caldas S.A. ESP (CHEC- GRUPO EPM),  y el municipio de Santuario, Risaralda.
Así mismo, trasladó a la Superintendencia Delegada de Servicios Públicos Domiciliarios de Energía y Gas las quejas formuladas contra Codensa y/o Enel , por la facturación a los usarios de Bogotá de valores que no hacen parte del servicio, además de costos con incrementos que no estarían justificados.
También dio traslado de la quejas contra Celsia S.A. ESP, en Tolima, porque al parecer, habría  promediado el consumo a cerca de 60.000 clientes para fijarles una tarifa, que en muchos casos, superaría el 30%. Contra Electricaribe, en la Costa Atlántica, por presunto incremento exagerado en la facturación del servicio público de energía, entre los meses de marzo y abril de 2020.
Finalmente, remitió quejas contra funcionarios por determinar de Emcali, en el Valle del Cauca y las Empresas Municipales de Cartago, por presuntos cobros excesivos de los servicios de acueducto y energía, respectivamente.