El gerente de la Federación de Cafeteros, Roberto Vélez, manifestó en sesión virtual del Congreso, que la estrategia es referente en naciones productoras. De 16 mil veredas cafeteras, en 40 hay casos del virus.

Roberto Vélez, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, manifestó  que en conjunto con los ministerios de Agricultura y de Salud y en compañía de médicos, epidemiólogos y sociólogos, han construido un protocolo frente a la pandemia por el Coronavirus enfocado en el sector cafetero, siendo así el único sector con su propio documento, avalado por el Gobierno Nacional.

Ese protocolo, que ha sido requerido como referente por varios países productores, ha demostrado que, de las 16 mil veredas cafeteras, hasta la semana pasada, solamente 40 han presentado casos del Covid-19, es decir y como lo asegura “todavía estamos a salvo”.

Adicionalmente, afirmó que el sector está atravesando por dos pandemias, la de salud y la económica, asegurando que lo único que puede rescatar al país es el sector rural y cafetero.

Es por esta razón que se deben crear las condiciones “no solo nosotros como Federación, sino los alcaldes tienen que crear las condiciones para dar tránsito al productor para que pueda vender su café”, refiriéndose a los pico y cédula, entre otras medidas que impiden el libre ingreso de los productos cafeteros en las zonas de venta y comercialización de su producto.

Por su parte, el representante de Antioquia en el Comité Nacional de Cafeteros, Eliécer Sierra, manifestó que en la provincia sienten un alto grado de frustración e insatisfacción puesto que los recursos que el Gobierno Nacional ha destinado a la atención de los caficultores no han llegado. Debido a esto, hizo una petición al Gobierno Nacional para que vigile qué está pasando con esos recursos para que lleguen efectivamente a las provincias y a quienes están generando empleos en esas zonas.

Masificar señal de Internet

Marcelo Salazar, dirigente cafetero del departamento de Caldas, insistió en la importancia para que el Ministerio de las TICS fortalezca su presencia en diferentes localidades y municipios del país. Resaltó que es necesario masificar la señal de Internet en todos los rincones del país, motivo por cual es necesario acelerar el proceso y buscar el apoyo del sector privada para buscar una conectividad de todo el sector rural y del sector cafetero en especial.

La exposición la hizo el dirigente en sesión virtual de la Comisión Quinta, donde se debatió situación de los caficultores. Senadora Sandra Ortiz reconoció la importancia que tiene dicho sector, pues aporta el 26% del empleo agrícola al país.

En debate de control político de la Comisión Quinta se expuso la situación que vive el sector caficultor del país, por cuenta de la pandemia generada por el Covid-19. También se resaltaron las medidas que debe tomar el Gobierno Nacional para garantizar la seguridad del sector agrícola.

En la sesión virtual participaron Rodolfo Zea, ministro de Agricultura; Roberto Vélez, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros; Eliécer Sierra, representante de Antioquia en el Comité Nacional de Cafeteros; Marcelo Salazar, dirigente cafetero del departamento de Caldas;

Sebastián Muñoz, miembro de la Compañía Cafetera La Meseta; Eugenio Vélez, representante de los cafeteros del departamento de Caldas; Luis Ramírez, miembro del Comité Nacional de Cafeteros; César Echeverry, director de Supercafé; Gildardo Monroy, director ejecutivo del comité de cafeteros del departamento del Tolima; Ruber Bustos, delegado del Comité de Cafeteros del Huila y Víctor Cajiao, campesino caficultor.

El ministro de Agricultura, Rodolfo Zea, manifestó que a pesar de que el primer trimestre del año tuvo un crecimiento del 1.1%, el sector agropecuario creció un 6.8%. Es el segundo crecimiento más alto de un primer trimestre del año en los últimos 25 años.

Destacó que la economía cafetera tiene una incidencia relevante para el país, pues en total son 854 mil hectáreas del café, llega a 547 mil familias, a 22 departamentos y a 606 municipios. En los últimos 10 años, reconoció, ha habido una disminución de 60 mil hectáreas, pero se la producción aumentó un 65%. De acuerdo con lo anterior, afirmó que se debe propender por la renovación de cafetales.

Resaltó que la caficultura colombiana tiene un futuro muy promisorio, pero es necesario trabajar con los precios que se tienen actualmente. Admitió que es más importante competir con calidad y no con volumen. “Desde el Ministerio de Agricultura estamos dispuestos a apoyar los proyectos de infraestructura y de mejoramiento que se tengan”, concluyó.

Entre tanto, Sebastián Muñoz, miembro de la Compañía Cafetera La Meseta, manifestó que el café está fluyendo con normalidad debido a las excepciones generadas con los primeros decretos de aislamiento al poder seguir funcionando. Sin embargo, ha habido casos aislados de bloqueos por dirigentes de algunos municipios. No obstante, resaltó que es importante estar pendientes frente a la posibilidad de escasez de contenedores en los diferentes puertos de exportación, por la normal disminución del flujo de importaciones en el país para el segundo semestre del año.

Por otro lado, Eugenio Vélez, representante de los cafeteros del departamento de Caldas, destacó que es urgente la reglamentación del artículo 193 de la Ley 1955 para que los trabajadores que perciben ingresos por debajo del salario mínimo tengan la posibilidad de tener un régimen subsidiado de salud, derecho a servicios sociales complementarios y un seguro inclusivo para cubrir los riesgos laborales.

Luis Ramírez, miembro del Comité Nacional de Cafeteros, hizo un pedido de ayuda al Gobierno Nacional para apoyar el proyecto de ley que le permitiría tener más recursos a los caficultores y que la renovación de los cafetales dependan de ellos y no de terceros. Manifestó que existe una necesidad de los caficultores para poder acceder a créditos, pero criticó que es muy costoso pagar intereses del 12% al 14% por créditos asociativos.

César Echeverry, director de Supercafé, hizo hincapié en la amenaza de los caficultores, pues la edad promedio es superior a los 56 años. Además de pedir la renovación de los cafetales, que es muy necesaria, se requiere el complemento generacional para la caficultura.

Enfatizó en que la situación se debe a la falta de la rentabilidad de la actividad y a la alta migración de los jóvenes, que han salido de la actividad productiva. “Necesitamos una revolución educativa en la que se den las herramientas e instrumentos para empoderarnos hacia este mundo y poder asumir la estrategia de la Federación Nacional de Cafeteros de transformación de producto”, concluyó.

Por otra parte, el director Ejecutivo del Comité de Cafeteros del departamento del Tolima, Gildardo Monroy, reconoció el apoyo recibido por parte de las autoridades locales, especialmente de los alcaldes, frente al manejo del Covid-19, al ayudar en el trabajo coordinado que se ha llevado a cabo.

Además, las gerencias comerciales de Almacafé y de las cooperativas han hecho posible el aporte de los cafeteros para la recolección de las cosechas y el de la cadena de comercialización para comprarlas. Precisó que es necesario renovar por lo menos 100 mil hectáreas de café en el país. El año pasado, el departamento del Tolima recibió 6 mil millones de pesos para efectuar dichas renovaciones, pero faltaron otros cuatro mil millones para poder completarlas.

Entre tanto, Ruber Bustos, delegado del Comité de Cafeteros del Huila, destacó que la conectividad es de suma importancia para los caficultores y para que los jóvenes se queden en las fincas. Expresó que en el departamento del Huila han tenido problemas en materia de seguridad, razón por la que hizo una petición a la Comisión para que hagan un acompañamiento frente a esa situación. Además, recalcó que se necesita tener una buena infraestructura vial para poder ser competitivos.

Víctor Cajiao, campesino caficultor del municipio de Piendamó, Cauca, propuso la construcción de una política pública para los cafeteros. Afirmó que después de varios estudios, es la única solución para abordar estructuralmente la problemática de los caficultores en el país. Reconoció que en el municipio se producen 715 mil arrobas de café al año, equivalentes a 17 millones de libras. Resaltó que les cobran dos impuestos por cada libra de café, lo que deriva en 7 mil millones de pesos para el funcionamiento de la institucionalidad.

Hablan los senadores

 El senador citante, Alejandro Corrales, afirmó que ha habido un gran impacto en las exportaciones como consecuencia de las restricciones y limitaciones que establece el confinamiento debido a la coyuntura sanitaria que se vive en el país. Por esto, las exportaciones de café se resintieron y tuvieron una disminución del 32% en abril, llegando a los 592 mil sacos exportados, comparados con los 872 mil exportados en el año 2019.

Hizo hincapié en los riesgos de contagio que tienen los caficultores por cuenta de la crisis de la pandemia del Covid-19. Frente a esto, reconoció que los factores más importantes son:
• Una mano de obra itinerante
• El tipo de transporte rural
• La baja capacidad económica de los productores para cumplir con los protocolos
• Los altos índices de informalidad
• Las condiciones climáticas
• El microtráfico

 De acuerdo con lo anterior, hizo énfasis en algunas propuestas para mitigar el impacto del virus en los caficultores colombianos:

  • Hacer un acompañamiento a los productores para la implementación de las medidas de bioseguridad.
    • Destinar recursos por parte del Comité Nacional de Cafeteros para implementar el programa de renovación de cafetales.
    • Apoyar las ventas de café a futuro, aprovechando los altos precios que se tienen hoy, a través del Fondo de Estabilización de Precios del Café.
    • Respaldar a las cooperativas cafeteras a través de créditos globales de FINAGRO.
    • Innovar en sistemas de recolección de café.

Entre tanto, el congresista Jorge Robledo reconoció que principalmente por la devaluación y el diferencial que está obteniendo el café nacional, no se han tenido precios tan malos como en otros tiempos. Sin embargo, recalcó que eso no significa que se esté pasando por una bonanza cafetera.

Afirmó que, en medio de la situación que se vive, no ha escuchado la voz de los poderes nacionales y globales que estén anunciando algún cambio importante en la manera como está organizada la globalización. “Si queremos vivir en una Colombia mejor, tenemos que luchar por cambiar el mundo en el que estamos y la forma en la que nos relacionamos con él”, afirmó.

Por otra parte, la legisladora Sandra Ortiz resaltó que el sector caficultor aporta el 26% del empleo agrícola al país, un porcentaje de suma importancia. No obstante, en el sector agropecuario son, más o menos, 785 mil empleos los que aportan a la economía del país.

Manifestó que se debe buscar la forma de fortalecer el resto del sector agropecuario, buscando las estrategias financieras, recursos y elementos de conectividad digital para que las personas puedan acceder a las ofertas institucionales dispuestas para las zonas rurales.

El congresista Miguel Barreto reconoció la gestión y esfuerzo realizados por el ministro de Agricultura desde su llegada al ministerio. Sin embargo, hizo una petición de recursos para la renovación de los cafetales, pues es un tema de suma relevancia. Destacó que en el 2019 hubo un presupuesto de 40 mil millones de pesos y al departamento del Tolima le correspondieron 6 mil millones, razón por la que pidió más recursos del presupuesto nacional destinados a los caficultores nacionales.

El senador Jorge Londoño afirmó que siente envidia del funcionamiento del sector cafetero, puesto que muchos otros sectores pertenecientes al agro se encuentran en condiciones desfavorables. Aseguró que una cosecha de papa cuesta alrededor de 2.7 billones de pesos, valor nada despreciable para la economía del país. Sin embargo, es un sector que ha sido muy golpeado.

El congresista Guillermo García Realpe reiteró la insistencia al ministro de Agricultura para analizar las alternativas de agroindustria, manufactura, el sector agropecuario y el turismo en Colombia, como alternativas sólidas para recuperar el aparato productivo, el empleo y la economía nacional.

 Así mismo, resaltó la iniciativa de “colombiano compra colombiano”, asegurando que debe ser una consigna no sólo estratégica, sino también ética, económica y social para incrementar la demanda agregada del consumo nacional, apoyando a los pequeños, medianos y grandes productores y campesinos del país.

Por su parte, el congresista Didier Lobo destacó los buenos resultados que ha tenido el sector cafetero hasta el día de hoy, sin dejar de lado que se debe seguir trabajando en la tecnificación de la recolección del café; motivo por el que solicitó que los proyectos de infraestructura planteados por el Gobierno Nacional se lleven a cabo para el beneficio de todo el agro.