La rectora de la Universidad Nacional de Colombia, Dolly Montoya, al responder a la presencia de disidencias de las Farc dentro del alma mater en la sede Bogotá, que accionaron elementos explosivos,  aseguró que los jóvenes deberían cambiar los fusiles por libros y que los grupos armados ilegales cogen los campus de esa institución como un campo de guerra.

Montoya explicó que las sedes de la Universidad son de formación integral, de aprendizaje, practican deportes, cultura, teatro. Los campus universitarios no son solo para las universidades, sino para la ciudadanía, al referirse a la presencia  en las ultimas horas de irregulares con elementos que representan al grupo ilegal.

Nuestros jóvenes no son violentos y siempre están dialogando. Tienen su función como estudiantes para que los escuchemos. Estos grupos armados ingresan al campus y no somos un campo de guerra, sino de conocimiento. Pero se aprovechan de las universidades públicas para amedrentar a la comunidad”, agregó.

Asimismo, dijo que  los grupos armados a veces dejan comunicados, pero realmente a nosotros lo que nos importa es que ellos entiendan que no hacen ningún beneficio a la educación pública al usar nuestros campus para la violencia.

En la Universidad Nacional entran 35 mil personas al día, es nuestra población flotante. Nosotros pedimos identificación a la entrada, pero nadie sabe ni podemos averiguar cada destino. Los actos culturales son abiertos a los vecinos y a la ciudadanía, aseguró.

La rectora de la Universidad Nacional manifestó que los estudiantes no son violentos y la presencia de ilegales provoca rechazo en la comunidad y la violencia no se resuelve con violencia”.