Excombatientes, víctimas, funcionarios, líderes sociales y comunitarios se reunieron en Pueblo Rico, Risaralda, en el primer Diálogo de Paz y Reconciliación.

Por Ricardo Andrés Patiño Molina

Profesional en comunicaciones de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización

Excombatientes, víctimas, representantes de instituciones, líderes sociales y comunitarios se reunieron en la Institución Educativa Agroambiental Pío XII del corregimiento de Santa Cecilia en Pueblo Rico, Risaralda, donde se realizó el primer Diálogo de Paz y Reconciliación durante la Semana por la Paz en este departamento.

Este espacio, que lideró la Agencia para la Reincorporación y la Normalización en el Eje Cafetero (ARN), en articulación con la Misión de Verificación de la ONU en Colombia y la Gobernación de Risaralda, buscó fomentar el valor de la cultura y los saberes ancestrales como herramienta para lograr la sana convivencia y la armonía comunitaria en este corregimiento, donde está el proyecto productivo colectivo piscícola de 32 excombatientes en proceso de reincorporación.

“Tenía mucho dolor por lo que viví en el pasado, pero le doy la bienvenida a los excombatientes. Los invito a convivir y a vivir desde el amor. Vale más un reincorporado en medio de la sociedad que un hombre armado en los campos”, reflexionó Eva María Castro, representante de las víctimas.

Este ejercicio fue el primero de los tres proyectados para este año, como mecanismo para fortalecer los lazos de confianza entre las comunidades. “Santa Cecilia ha perdido un tiempo valioso para conocer a nuestros vecinos reincorporados. Conocernos nos hace más fuertes”, recalcó Víctor Moreno, representante legal del consejo comunitario de Santa Cecilia.

En septiembre del 2019, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas se unió a la estrategia ¿Qué tal si nos reconciliamos?, que lidera hace tres años la ARN en el Eje Cafetero. Cerca de 194 personas en proceso de reincorporación y de la comunidad participaron de actividades de reconciliación en el corregimiento de Santa Cecilia, el resguardo indígena Cañamomo Lomaprieta en Riosucio, Caldas, y en Armenia, donde en un taller de alfarería se generaron reflexiones sobre las raíces e identidades del pueblo colombiano.

Jenny Flórez, excombatiente, participó del diálogo y su intervención la basó en la paz como compromiso para las nuevas generaciones. “No veo a Jenny como diferente, la reconozco como hija de campesinos como yo, como parte de una misma clase social. Tenemos más en común que lo que nos han hecho creer para dominar”, concluyó Martha Murillo, líder social.

Dato de interés

Los asistentes degustaron un trago de balsámica, una bebida típica de la zona y pusieron en escena intervenciones musicales y culturales que reafirman sus tradiciones ancestrales.