El psiquiatra Miguel Cote, del Hospital Universitario Nacional (HUN), explicó que el colombiano se está cansando de esta situación tan fuerte y que va para largo. Ahí es cuando corresponde hacer los primeros auxilios psicológicos y tener claro que esto es normal, que es una situación de estrés, dijo.

Preocupación, nerviosismo, tristeza, soledad, dolores de cabeza y dificultad para dormir son algunos de los sentimientos y síntomas identificados por el Dane en la encuesta de salud mental durante la pandemia por Covid-19.

Este fue el tema del programa UN Análisis, de UN Radio (98.5 FM), enfocado en la situación de los colombianos en el contexto de la pandemia El psiquiatra Miguel Cote, del Hospital Universitario Nacional (HUN), explico que “el colombiano se está cansando de esta situación tan fuerte y que va para largo. Ahí es cuando toca hacer los primeros auxilios psicológicos y tener claro que esto es normal, que es una situación de estrés”.

Agregó que “estamos en un tiempo de doble estrés: aunque muchas personas se aíslan y no les gusta mucho el contacto con la gente, cuando volvamos a una nueva normalidad entrarán en crisis. Cuando les toque volver a clase y socializar, ahí van a tener otros problemas”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de afecciones o enfermedades. En Colombia, el DANE realiza regularmente la encuesta Pulso Social, que indaga sobre síntomas o afecciones de las personas.

Dicha encuesta revela que el 36,6 % de las personas consideradas como jefes de hogar han manifestado nerviosismo, y las mujeres tienden a reportar mayores prevalencias en aspectos como cansancio, tristeza y dificultades para dormir.

La psiquiatra Carolina Corcho, presidenta de la Asociación Médica Colombiana, destacó este último dato: “esto se tendría que traducir en políticas públicas dirigidas a las mujeres cabeza de familia o que tienen cónyuge y que asumen la presencia de los niños en la casa, las sobrecargas de su educación y la conexión en las redes”.

Agrega que entre las personas que el informe clasifica como ‘pobre’ y ‘no pobre’ no existe diferencia para estar deprimido o tener síntomas depresivos. El problema está más dirigido a la incertidumbre por haber perdido el empleo durante la pandemia.