Según Camacol, los niveles de inicios de obra suponen un aumento significativo en la compra de vivienda para los dos próximos años, lo cual implica la generación de 635 mil empleos directos.

De acuerdo con el sistema de información de Camacol, Coordenada Urbana, la comercialización de vivienda nueva durante lo corrido del año a septiembre de 2021 fue de 176.117, un crecimiento cercano al 30 por ciento frente al mismo periodo del año anterior

A septiembre de 2021 las ventas de vivienda nueva en el país presentaron un crecimiento del 29 por ciento, con 176.117 unidades comercializadas.  Según proyecciones de Coordenada Urbana, en 2022 se espera que 249.400 hogares accedan a una vivienda nueva.

El sector de la construcción en Colombia continúa demostrando su capacidad para reactivar la economía.  Al igual que en el total del mercado, en el segmento VIS, el acumulado a doce meses y en el año corrido, las ventas fueron superiores a lo observado un año atrás. “Los hogares colombianos ratifican su confianza en la adquisición de vivienda como una de sus principales inversiones.

En lo corrido del año se han invertido 8,4 billones de pesos más en vivienda respecto al mismo periodo en 2020 y en Vivienda de Interés Social la inversión de las familias llegó a 15 billones de pesos entre enero y septiembre de 2021, demostrando que es su principal fuente de inversión”, aseguró Sandra Forero Ramírez, presidenta ejecutiva de Camacol.

Asimismo, la dirigente gremial presentó los resultados de Prospectiva Edificadora, un análisis con las proyecciones del mercado de vivienda nueva para 2022 y 2023 en el que se evidencia que la comercialización de vivienda en 2022 y 2023 superará las 500.000 unidades, donde la vivienda social aportará 362.000.

“Los niveles de inicios de obra suponen un aumento significativo para los dos próximos años, llegando a 375.000 unidades, lo cual implica la generación de 635.000 empleos directos.

Los riesgos en este contexto de positivas expectativas derivan de la presión al alza en los costos de la construcción, la financiación de la política de vivienda social, entre otros, como la habilitación oportuna del suelo urbanizable a nivel regional”, concluye Forero.