Los ministerios de Salud y de Justicia emitieron la circular por medio de la cual se autorizan las visitas de los cónyuges y familiares a la población privada de la libertad del país, suspendidas desde marzo del 2020. Se busca preservar la salud mental y el bienestar psicosocial de la población privada de la libertad.

La decisión se adoptó ante la reducción de la velocidad de transmisión del Covid-19 a nivel nacional, con una disminución progresiva y sostenible de la incidencia y la mortalidad específica por la enfermedad. El gobierno nacional emitió la circular en la que imparte la instrucción de permitir las visitas.

El director de Epidemiología y Demografía de la cartera de Salud. Julián Fernández Niño, dijo que es necesario salvaguardar el derecho a la salud mental, emocional y psicosocial de las personas privadas de la libertad, en igualdad de derechos con todos los colombianos, considerando que se pueden realizar visitas con las precauciones pertinentes,

El acto administrativo dirigido a las secretarías de salud municipales, distritales y departamentales, y directores de establecimientos de reclusión de orden nacional, unidad de servicios penitenciarios y carcelarios, es complementaria a la Resolución 313 del 10 de marzo de 2021, en la cual se actualiza el protocolo de bioseguridad para los Establecimientos Penitenciarios y Carcelarios.

La reactivación de las visitas es del orden nacional, según explicó Fernández; sin embargo, aclaró que el Inpec y las secretarías de salud determinarán la pertinencia y condiciones de la reactivación o restricción, de acuerdo con la situación epidemiológica particular del centro de reclusión.

Si bien los reclusos son susceptibles a brotes de Covid-19 por las dificultades para mantener el aislamiento físico, se ha evaluado que este riesgo se puede minimizar en la medida que el Inpec adopte estrictamente los protocolos de bioseguridad dispuestos para estos establecimientos.

La Resolución 313 también dispone indicaciones para manejar y controlar potenciales brotes al interior de los centros de reclusión.  Fernández Niño apuntó que “ante la emergencia de brotes, se debe hacer la investigación epidemiológica de campo y el aislamiento temprano de casos y contactos lo más pronto posible, y podrán determinarse restricciones de las visitas, pero estas deberán ser temporales,

Se debe mantener en actualización continua y periódica de las medidas sanitarias, adaptadas al surgimiento de nuevos hechos y evidencias científicas, así como a las necesidades excepcionales y específicas de la población privada de la libertad. Cabe resaltar que este grupo poblacional hace parte de la etapa 4 del Plan Nacional de Vacunación contra el coronavirus, por su condición de vulnerabilidad y alto riesgo de contagio.