Durante el 2019 la producción de gas aumentó en 9,5% , con 1.068 millones de pies cúbicos promedio día (mpcpd) frente a 977 mpcpd en 2018.

En la producción de petróleo se registró un crecimiento del 2,4% en 2019, con 885.851 barriles promedio día frente a 865.127 del año anterior.

Las actividades de sísmica, que permiten identificar posibles acumulaciones de hidrocarburos en estructuras geológicas y aumentar el conocimiento del subsuelo, incrementaron en un 79%, pasando de 1.107 kilómetros a 5.354 kilómetros.

En el 2019 el número de pozos exploratorios se incrementó en un 9,4%, mientras que los pozos de desarrollo aumentaron en un 6%.

Sólo en diciembre del 2019, la producción promedio de este recurso no renovable llegó a los 1.125 millones de pies cúbicos al día, con un aumento del 7,5% con respecto a la producción promedio registrada en noviembre (1.046 mpcpd).

En cuanto a la producción de petróleo, se registró un crecimiento del 2,4%, al pasar de 865.127 barriles promedio día en 2018, a 885.851 barriles promedio día al cierre de 2019, la más alta desde 2016.

En diciembre de 2019, la producción promedio fue de 882.222 barriles día, cifra que representa un incremento de 0,23% en comparación con la producción promedio de noviembre (880.211 barriles).

“En el 2019 la producción de crudo aumentó en más de 20.00 barriles adicionales promedio día en comparación con 2018, lo cual se traduce en más oportunidades de empleo, en una mayor actividad del sector y más regalías e ingresos como impuestos para 2020”, declaró la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez.

La ministra destacó unincremento en la actividad de exploración de hidrocarburos, especialmente en sísmica, técnica que permite localizar estructuras geológicas con posibles acumulaciones de hidrocarburos en el subsuelo.  De acuerdo con el reporte, las actividades sísmicas aumentaron en un 79%.

El aumento en la producción de hidrocarburos al cierre de 2019 fue posible gracias a la reactivación del sector, que se ve reflejado en el aumento de pozos exploratorios, en los cuales se busca comprobar la presencia, calidad y cantidad de hidrocarburos en una estructura geológica, y pozos de desarrollo, que se perforan con el fin de extraer las reservas de un yacimiento y aumentar la producción de un campo.

Durante el 2019, el aumento de pozos exploratorios fue del 9,5%, al pasar de 66 en 2018 a 73 en el último año. El número de pozos de desarrollo se incrementó en un 6,2%, al pasar de 725 en 2018 a 773 en 2019.