El Senado de la República, en cabeza de su presidente Arturo Char Chaljub, convocó a una Audiencia Pública Nacional a representantes de estamentos públicos y privados institucionales, involucrados en la actual situación del país, en lo concerniente a manifestaciones, marchas y situaciones de orden público, contando con una masiva participación de los líderes del Comité Nacional del Paro.

En su intervención, Francisco Maltés Tello, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y uno de los líderes del Comité Nacional del Paro, expresó su solidaridad con las víctimas de las protestas de los últimos días, al tiempo que pidió “en términos salud, que los trabajadores de este sector tengan un trabajo decente, no por prestación de servicios, y fortalecer la red pública de salud”.

Así mismo, exigió que “el llamado a una conversación nacional sea con resultados, una renta básica para 10 millones de personas y matrícula 0 para estudiantes de educación superior, entre otros”.

En ese mismo sentido, Aura Elizabeth Quiñónez Toro, también de la CUT, explicó que atendieron al llamado del Senado, “ a pesar de las diferencias, debido a la democracia, para pronunciarnos a favor de la vida, una vida digna, donde todos los colombianos tengamos las mismas oportunidades. Por eso nuestra disposición a iniciar negociaciones con el Gobierno es sobre la idea de que se retire el ESMAD y el Ejército porque se han desmedido en la fuerza”.

En el mismo sentido, la vocera de la Marcha Patriótica, Olga Lucía Quintero Sierra, explicó que la protesta de los últimos días “no es solo la Reforma Tributaria, es por la defensa de la vida. Las políticas como las reformas Tributaria, de la Salud y Pensional van en contravía de las personas de a pie, la gente del común, pero la única respuesta que hemos recibido es la dilación y la represión. Por eso es necesario desmilitarizar la protesta”.

Percy Oyola Palomá, vicepresidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), también manifestó la necesidad de una “agenda conjunta que contenga garantías para el ejercicio del derecho a la protesta social, y que incluya el desmonte del ESMAD, por ejemplo, dado el uso desmedido de la fuerza”.

Otro de los líderes del Comité Nacional de Paro, Luis Miguel Morantes Alfonso, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), enfatizó en que “se han pronunciado organismos internacionales como Naciones Unidas y Parlamento Europeo. Esto significa que hay alarma en todo el mundo por todo lo que está sucediendo”.

La voz del sector educativo

Al referirse a la retirada Reforma Tributaria como uno de las causas de las marchas, William Henry Velandia Puerto, presidente de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), aseguró que “no aceptaremos una nueva reforma y menos cuando el Gobierno nacional solo convoca a los gremios más poderosos de este país. No entendemos su lógica, a sabiendas de lo que está pasando en este país”, al tiempo que recalcó que “los docentes jamás hemos negado nuestra posibilidad de volver a la presencialidad, pero con la garantía de las medidas de bioseguridad”.

los lados de la educación superior, Jorge Luis Rodríguez Cortés, líder de Jóvenes Estudiantiles, manifestó, con respecto a las protestas, que “ustedes como posición de izquierda tienen gran parte de responsabilidad y por hoy estamos cosechando esos ríos de sangre. No lloremos por un solo ojo. No es cierto que la Fuerza Pública esté para atacar al pueblo; al contrario, está para defenderlos de los vándalos infiltrados. No escuché a ninguno de los líderes del Comité del Paro lamentar las pérdidas materiales y la pérdida de vidas producto de las manifestaciones. Ustedes no pueden hablar de reivindicación de derechos y de defensa de causas cuando violan los derechos de los demás”.

Por otra parte, Jennifer Pedraza, de la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de la Educación Superior, aseveró que “el Gobierno no atendió nuestra exigencia de matrícula 0 para la educación superior. En el marco de la pandemia, las universidades no pudieron autogestionarse, y en vez de encontrar en el Gobierno una respuesta clara, lo que los jóvenes reciben es represión”.

Como un acto reflexivo, Luis Fernando Gaviria Trujillo, presidente de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun), aseguró que estos centros educativos “son muy importantes para percibir lo que está sucediendo en nuestro país y creo que al Gobierno le falta reconocer eso. Ofrecemos, desde la universidad colombiana, un espacio de encuentro y de discusión”.

Habla la sociedad civil

Como consejero mayor de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Higinio Obispo González, recordó que “el descontento del pueblo colombiano reside hace mucho rato. Desde hace 6 décadas que se ven los asesinatos, las masacres y los hechos violentos. Hay un descontento por las políticas regresivas y lesivas, que van en contravía con el derecho de la vida”.

Por los lados del sector transporte, Jorge García, presidente de la Confederación Colombiana de Transportadores (CCT), aclaró que “no es cierto que nosotros estamos obstaculizando las vías. No vamos a pelear entre nosotros. Incluso, hemos hecho un llamado para que le den paso a los vehículos de emergencia, quienes transportan medicamentos y oxígeno”.

Los jóvenes tuvieron su representación en Alex Javier González Osejo, del Comité Juvenil del Paro, quien aseguró que “lo que se manifiesta en las calles es la Constitución, porque la protesta es ante todo un derecho fundamental. La movilización en las calles está cargada de una profunda propuesta política”.