El Superintendencia de Salud, Fabio Aristizábal explicó que se aplicaron multas por 53 mil millones de pesos. El 40por ciento por fallas en la prestación de servicios, el 32 por ciento por flujo de recursos y 28 por ciento por irregularidades en el suministro de información.

En Un año marcado por la toma de acciones de control dirigidas a corregir el rumbo del sistema, a fortalecer los centros hospitalarios y a proteger los derechos en salud de los colombianos, especialmente durante la emergencia sanitaria, fue lo que caracterizó a la Superintendencia Nacional de Salud en este 2020.1.500.000 mil usuarios estrenaron Empresas Prestadora del Servicio de Salud.

El superintendente Fabio Aristizábal Ángel destacó los procesos de intervención forzosa que se desarrollaron para estabilizar hospitales públicos, las estrictas medidas tomadas para la depuración de las EPS que no cumplieron los compromisos con sus afiliados y las ejemplares sanciones adoptadas contra los actores que han cometido infracciones contra la normatividad de salud.

Gracias a un trabajo articulado entre el Gobierno Nacional, los interventores designados por la Superintendencia y las autoridades departamentales y locales, hoy 14 hospitales regionales que venían en un estado de deterioro financiero y de desangre administrativo, se encuentran bajo planes de acción para recuperar sus indicadores y brindar más y mejores servicios.

Nunca bajamos la guardia en este periodo y por ello ordenamos la intervención de 6 hospitales que representaban un riesgo en momentos en que los usuarios críticos necesitaban una prestación oportuna y especializada”, dijo Aristizábal Ángel.

Precisamente en este año la intervención de la Supersalud fue decisiva para que estos centros asistenciales se convirtieran en referentes de la atención de pacientes contagiados por COVID-19, toda vez que la estrategia de expansión de su capacidad instalada posibilitó el aumento de 427 camas, en cuidados intensivos.

Los 14 hospitales bajo intervención son: Universitario de Sincelejo y San Marcos, en Sucre; San José de Maicao, en La Guajira; Universitario del Caribe, en Cartagena; San Andrés de Chiriguaná, Cesar; San Andrés, de Tumaco; Río Grande de la Magdalena, de Magangué, Bolívar; San Jerónimo, de Montería; Alejandro Próspero Reverend y Julio Méndez Barreneche, de Santa Marta; Sandiego de Cereté, San Francisco de Asís, de Quibdó; San Rafael, de Leticia; y Emiro Quintero Cañizares, de Ocaña.

También como parte del compromiso con la sostenibilidad de la red pública y privada, la Supersalud continuó dando oxigeno financiero a clínicas y hospitales en todo el país, a través de acuerdos de pago por 848.000 millones de pesos logrados en las mesas de flujo de recursos y las jornadas de conciliación, que se hicieron principalmente de manera virtual.

Decisiones para proteger a los usuarios

El Superintendente Fabio Aristizábal Ángel enfatizó que para proteger la vida y la salud de los colombianos se revocó la operación de los programas de salud de las cajas Comfacundi y Comfamiliar Cartagena y Bolívar, y se ordenó la revocatoria parcial de una EPS en 12 departamentos, con lo cual cerca de 1´500 mil usuarios tuvieron la posibilidad de ser trasladados a otras Entidades Promotoras de Salud por parte del Ministerio de Salud y Protección Social, brindándoles la garantía de servicios con oportunidad.

Como parte de sus decisiones de control, la Superintendencia impuso 520 sanciones a diferentes EPS, IPS, y otras entidades de salud por 53.000 millones de pesos. Del total de sanciones, el 40% se dieron por prestación de servicios, 32% por flujo recursos y 28% por fallas relacionadas con el reporte de información.

Más y mejor atención

Durante lo corrido del 2020 la Superintendencia Nacional de Salud gestionó más de 2 millones de atenciones a usuarios, de las cuales 815.000 correspondieron a peticiones, quejas, reclamos y denuncias (PQRD) relacionadas con la falta de oportunidad en la asignación de citas de medicina especializada y la no entrega de medicamentos.

El Superintendente destacó el esfuerzo hecho por el sistema de salud para enfrentar los servicios durante la emergencia sanitaria: se dispusieron 988 canales no presenciales para atención COVID y 1.089 para atención no COVID; las teleconsultas pasaron de 368.000 en marzo a 4 millones en septiembre.

Las atenciones domiciliarias, de 170.000 en marzo a 667.000 en septiembre; la entrega de medicamentos a domicilio pasó de 211 mil en marzo a 1´624 mil en septiembre y la realización de pruebas diagnósticas PCR de COVID-19, de 31.510 en marzo a 1´248 mil en noviembre.

Precisamente, otros grandes avances realizados en favor del sistema de salud por la Superintendencia durante la gestión del actual Gobierno, se reseñan en la publicación: ‘100 logros de la Supersalud’ que se puede consultar en el sitio web de la entidad.