Los aparatos llegaron al hospital San Marcos de Chinchiná, pero fueron devueltos porque no cumplían con los estándares técnicos y de calidad que se concertaron.
Jimena Aristizábal López, directora Territorial de Salud de Caldas,dijo que ante la situación se concertó con el proveedor suspender este contrato.

La directora informó que ya se abrió de nuevo un proceso licitatorio para adquirir unos equipos que sí cumplan con las especificaciones requeridas para hacerle frente al COVID-19.

Con las adquisiciones hechas con recursos propios y los equipos que lleguen desde el Gobierno Nacional, la Dirección Territorial espera dotar la red hospitalaria pública de Caldas y suplir las necesidades, tanto de camas como de equipos, que se requieran para ganarle la batalla al coronavirus.