Como opciones diferentes a la medicina tradicional, con frecuencia se recurre a los productos naturales, varios de los cuales carecen de registro del Invima.

“Se está yendo a las zonas de mayor riesgo de comercialización de productos, se hacen las visitas y se encuentran productos que se venden con muchas propiedades terapéuticas, pero con un registro sanitario que, si existe, es de alimento, pero en realidad son medicamentos y deben registrarse como tal”, indicó Gilberto Jiménez Jaramillo, director técnico de gestión de medicamentos y fondo rotatorio de la DTSC.

De acuerdo con el funcionario, hay un gran riesgo de afectación de la salud, pues estos productos pueden contener medicamentos que afecten funciones hepáticas, cardíacas o renales.

Riesgo de accidentes cerebrovasculares o infartos también aumentan al consumir productos que no cuentan con registros sanitarios o a los que un profesional de la salud no les hace seguimiento.

Por esta razón, la Dirección Territorial de Salud hace un llamado a los caldenses a verificar los componentes de los productos que ingieren y evitar los que contienen ingredientes reconocidos como dañinos para la salud.