Novenas navideñas por internet, videollamadas en las reuniones familiares y actividades en casa, son algunas de las estrategias que las familias deberán implementar .

Así lo recomendó Miguel Cote, magíster en Psicología y Terapia Familiar y psiquiatra del Hospital Universitario Nacional (HUN), en la charla “Cuidado de la Salud Mental Durante las Fiestas”, del programa #SaludUNALContigo de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Según el especialista, “diciembre es un mes emocionalmente fuerte pues para las personas que traen tristezas, ansiedades o problemas previos será una época en la que no habrá mucho que celebrar, por lo que para ellas las fiestas van a estar cargadas de circunstancias y sentimientos como ruido, confusión e incertidumbre”.

Por eso su recomendación para las familias durante este fin de año es reinventarse al momento de compartir en las fiestas decembrinas y de comienzo del nuevo año, para así no perder la tradición ni motivación por ellas.

Un ejercicio puede ser compartir recetas navideñas por las redes sociales, de modo que cada familia pueda seguir disfrutando del menú que tradicionalmente disfrutan en estas festividades.

Otra estrategia es decorar la casa a pesar de que no lleguen invitados, planear y hacer la cena, rezar la novena, conectarse con los que no están en casa a través de las redes sociales y ver películas de Navidad.

Utilizar diferentes plataformas de comunicación para seguir estando cerca, escuchar conferencias, transmisiones de eventos en otros países y tratar de “empaparnos” de la magia de Navidad por internet son parte de las recomendaciones.

A pesar de todas las modificaciones y reinvenciones que se pueden hacer para vivir unas festividades seguras, no se puede olvidar que se trata de una época de paz, amor, esperanza, recogimiento, de reforzar lazos familiares, compartir las emociones, metas y sueños, de reencontrarse con viejos amigos y recordar a los ausentes.

Recordar a quienes nos dejaron

Pese a que la Navidad es una época de reencuentros familiares, también es un tiempo para recordar a quienes ya no están, ya que para muchas personas estas semanas serán sus primeras fiestas sin los que se fueron, en un duelo que se conoce como el “síndrome de la silla vacía”.

“Las manifestaciones psicológicas de la silla vacía son importantes porque se trata de momentos muy fuertes que van a experimentar aquellas personas que se habían contenido”, agrega el especialista. “Por ejemplo, cuando se esté sirviendo la cena de Navidad aparecerán recuerdos muy vivos del fallecimiento y de lo ocurrido, porque quizá la persona era muy activa en estas celebraciones”.

Por eso Cote destaca la importancia del acompañamiento constante de la familia, evitar que aquellos que fueron más cercanos a los que ya no están se aíslen, sino que entre todos puedan homenajear y recordar esos buenos momentos.