Al cumplirse hoy una década de la tragedia del Barrio Cervantes que dejo 48 víctimas mortales y la destrucción de viviendas ubicadas en el tradicional y reconocido sector de Manizales, 320 víctimas esperan el pago de una indemnización que reclaman ante la Justicia Contenciosa Administrativa.

Días atrás un juzgado administrativo de Manizales en otra demanda falló a favor de 5 reclamantes y la mayoría espera otra respuesta jurídica a la solicitud presentada desde el 2016 por un grupo de abogados, al no haber acuerdo con la administración municipal de Manizales y que hoy es estudiada en el Consejo de Estado.

Un estudio de la Universidad Nacional de Colombia solicitado por las autoridades jurídicas reveló en el 2013 que  el derrumbe se originó por la ruptura del tubo del acueducto de la empresa Aguas de Manizales que presta el servicio y que según los afectados en la madrugada de ese 5 de noviembre no dio una respuesta a los llamados de los usuarios a las líneas de emergencia por la permanente salida de agua y los movimientos subterráneos de la zona que se registraban de días atrás y en esa fecha con mayor fuerza.

La ruptura del tubo llevo a la destrucción de las viviendas y a la muerte de adultos, menores de edad y jóvenes, quienes quedaron atrapados entre el lodo, el agua y las paredes de las unidades habitacionales.

La mayoría de los afectados salió de la zona, y cerca de 10 de familiares de las víctimas murieron esperando la respuesta de la justicia y  de la alcaldía de Manizales. En la zona la comunidad religiosa de Betania construyó un edificio de apartamentos.

El juez que fallo hace varias semanas a favor de 5 afectados cuestiono la falta de respuesta de las autoridades municipales y en ese entonces de la negligencia para atender a los usuarios que reclamaban soluciones urgentes a la emergencia.

Los sobrevivientes  y familiares de los fallecidos realizaran hoy a las 9 de la mañana un acto religioso en la zona donde para recordar a sus familiares y tratar de superar el dolor que aun los embarga.