Los recursos de regalías se invirtieron en el Laboratorio de Estructuras de la Universidad Nacional de Colombia- Sede Manizales, para adquirir equipos de alta tecnología que permiten estudiar  la sismicidad de la región como el comportamiento de los materiales y la infraestructura bajo terremotos reales, y además fortalecen la docencia, la investigación y la extensión en el área de ingeniera sísmica y el diseño sismorresistente.

Los Premios Regalías Bien Invertidas, que este año realizaron su cuarta versión, es una iniciativa del Departamento Nacional de Planeación en alianza con la Universidad del Rosario, con el fin de promover el buen gobierno en la ejecución de los recursos del Sistema General de Regalías (SGR).

La convocatoria busca premiar los mejores proyectos del SGR que se destaquen por su eficacia y eficiencia al promover la participación ciudadana, integración regional, equidad, innovación, generación de ingresos sostenibles, sostenibilidad ambiental y representación de grupos étnicos.

El proyecto “Fortalecimiento de capacidades institucionales de investigación y transferencia tecnológica de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales: Fortalecimiento en caracterización de materiales y estructuras Manizales”, que contó con el apoyo del programa de Ingeniería Civil de la UNAL Sede Manizales, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y el SGR, recibió dicho reconocimiento en la categoría de “Integración”.

Durante el acto de premiación, realizado en el Jardín Botánico de Bogotá, el profesor Camilo Younes Veloza, vicerrector de Investigación de la UNAL, aseguró que “el recurso destinado para esta iniciativa se ejecutó bien, se hicieron los procesos de divulgación del proyecto y la gestión del conocimiento para poner al servicio del país los avances que se gestan en el Laboratorio de Estructuras”.

El profesor Daniel Alveiro Bedoya Ruiz, del programa de Ingeniería Civil de la UNAL-Manizales, coordinador del Laboratorio de Estructuras, explica que “el sistema híbrido de simulación sísmica y la mesa vibradora son equipos de alta tecnología, desarrollados especialmente para conocer de manera más realista la resistencia y el comportamiento sísmico de estructuras a escala real cuando son sometidos a terremotos”.

“Lo novedoso de estos equipos es que permiten ensayar materiales, elementos o sistemas constructivos con simulación igual a las condiciones que le imponen los sismos a las estructuras”.

El 86 % de la población colombiana vive en zonas de actividad sísmica alta y moderada, es decir donde ocurren más eventos. En el Eje Cafetero, por ejemplo, el 93 % de sus 92 municipios están en actividad sísmica alta y un 7 % en intermedia, debido a las múltiples interacciones que se presentan entre las placas tectónicas dando lugar a una continua actividad sísmica en el país.

Sistema robusto y esencial para la investigación

El profesor Bedoya explica que “el sistema híbrido de simulación sísmica consiste en un conjunto de actuadores hidráulicos dinámicos impulsados por una bomba de gran capacidad (dispositivo mecánico cuya función es proporcionar fuerza y movimiento a los actuadores), los cuales interactúan entre sí y reciben las señales sísmicas enviadas a través de un software para realizar ensayos experimentales y obtener la respuesta estructural de la edificación simulada bajo los efectos sísmicos que podría sufrir durante su vida útil”.

Su función es medir la resistencia de la estructura (vigas, losas, columnas, aisladores sísmicos, disipadores de energía, entre otros) y de los materiales; por ejemplo, calcula la resistencia que tiene una columna de acero con la cual se construyó un edificio.

Con respecto a la mesa vibradora, señala que “es una plataforma de acero que simula el movimiento del terreno y mide la aceleración y los desplazamientos del sismo y su impacto en los elementos estructurales y no estructurales (estanterías, transformadores eléctricos, mampostería, acabados, pisos), equipos mecánicos y modelos de edificaciones hechos con diferentes materiales”.

Estos equipos se utilizan en el pregrado en Ingeniería Civil, la Especialización, la Maestría y el Doctorado en Estructuras, para prácticas docentes y proyectos de investigación relacionados con elementos estructurales de la infraestructura en viviendas, vías, puentes y suelos, entre otros, en ingeniería sísmica y en diseño sismorresistente del país y el Eje Cafetero.

El docente destaca que “este proyecto es importante porque ayuda a preservar la vida, el patrimonio y la economía de los países, la cual se ve afectada por una catástrofe sísmica ya sea en las ciudades o en las regiones”.

“Además fortalece a la Universidad en el desarrollo de las actividades de ciencia, tecnología e innovación en sus tres ejes misionales: extensión, investigación y docencia”.