Mediante tres alternativas, la Universidad Nacional de Colombia evaluará  a más de 40.000 aspirantes de todo el país para mantener su ritmo académico y garantizarles cupo a 6.000 bachilleres .

“Estos mecanismos fueron diseñados ante la imposibilidad de realizar las pruebas que históricamente prepara la Institución para admitir a los estudiantes que cada semestre buscan un cupo para cursar sus estudios profesionales”, indicó el profesor Mario Alberto Pérez, director Nacional de Admisiones, quien detalló así las alternativas propuestas:

En primer lugar, a las personas que hayan presentado la prueba de admisión a la UNAL, en cualquiera de los procesos de admisión para los periodos académicos comprendidos entre el segundo semestre de 2013 y el primero de 2020, se les tendrá en cuenta ese puntaje. En ese sentido, el director de Admisiones explica que a quienes hayan presentado más de una prueba dentro de ese periodo se les tendrá en cuenta la de mayor puntaje.

La segunda opción contempla que a las personas graduadas como bachilleres entre 2012 y 2019 se les tendrá en cuenta el resultado de la Pruebas Saber 11, siempre y cuando hayan diligenciado en forma correcta la información que permita extraer los datos del Icfes. Quienes también tengan un resultado en la prueba de la UNAL, descrita en la primera opción, participarán con el puntaje que resulte más alto.

En tercer lugar, se establece que a las personas graduadas o que aspiran graduarse como bachilleres durante el primer periodo académico de 2020 se les tendrá en cuenta el promedio ponderado de las calificaciones de grado 11 que emita su respectiva institución educativa. Al respecto, se aclara que quienes también tengan un resultado en la prueba de la UNAL, descrita en el primer punto, participarán con el puntaje que resulte más alto entre los dos.

El profesor Pérez también dejó en claro que las personas que se graduarán en el segundo periodo académico de 2020, o posterior a esta fecha, podrán conservar su inscripción para el proceso de admisión correspondiente al primer periodo académico de 2021.

De la misma manera, podrán conservar su inscripción para el siguiente proceso –en el que se aplique la prueba de admisión de la UNAL– quienes se graduaron como bachilleres antes de 2012 y que no estén contemplados en la primera opción. De lo contario, también pueden solicitar la devolución de los derechos de inscripción.

En torno a los tres mecanismos de evaluación, el profesor Pérez explicó que con el fin de mantener una sola escala de puntajes se establecerá una equivalencia entre los resultados de la prueba de la UNAL, de la Pruebas Saber 11 y de los promedios acumulados en el grado 11.

Objetividad y equidad

Al advertir que con estas alternativas se trató de buscar la mayor objetividad y mantener la equidad para garantizar el ingreso a la Institución, el directivo aclaró que precisamente por eso no se optó por exámenes virtuales, ya que muchas comunidades no cuentan con los equipos o con los medios tecnológicos requeridos.

Por otra parte, aseguró que se mantienen los cupos otorgados en casos especiales como los asignados para las comunidades tanto indígenas como afrocombianas, palenqueras y raizales, y para los mejores bachilleres de los municipios más pobres.

Aunque inicialmente se diseñaron alrededor de 10 modelos de pruebas, porque se pensó que estas se podían realizar a grupos más pequeños y de manera escalonada, la realidad de la pandemia llevó al grupo de Admisiones a pensar en otras alternativas para no suspender el proceso de admisión y atender las expectativas de los miles de estudiantes que aspiran ingresar a la Institución.

Para no excluir de proceso de admisión a los estudiantes que están terminando su grado s, quienes no tienen puntajes UNAL ni en la Prueba Saber 11, se optó por incorporar los promedios académicos y el desempeño académico de las instituciones donde estudian.

Los modelos previstos, a los cuales también se podrán acoger los aspirantes que estén radicados en el exterior, fueron presentados ante el Consejo Académico y en el Comité de Crisis, en el que también se venían discutiendo diferentes posibilidades.

Se espera que el proceso de Admisión culmine finalizando julio, momento en el que se publicarían las listas de los admitidos al segundo semestre del presente año.

A la par con los cupos otorgados se revisará el desempeño académico de los nuevos admitidos, con el fin de hacer nivelaciones en las áreas que presenten debilidades.

El director de Admisiones informó que el resultado académico de cada persona inscrita se extraerá de la información que se registró en el formulario de inscripción: identificación, registro SNP, colegio y año de graduación.