El reloj de este centro religioso católico volvió a caminar normalmente y a ofrecer  la hora exacta. Este templo es uno de los más representativos de la Perla del Ingrumá.

Jaime Hernández,   nacido en Falan , Tolima, es relojero desde el año de 1.958 . Primero arreglaba relojes de pulso, pero a partir de 1.972, se convirtió en restaurador de relojes de péndulo, sobre todo los de  los templos.
“Así como perdí el  miedo a las alturas,  perdí la cuenta  del número de relojes que he reparado. Recuerdo que 2  meses antes de la tragedia, había reparado y entregado el reloj del templo de Armero y es algo que se quedó en mi mente, con gran tristeza” manifestó cabizbajo.
Restauró también el de la Catedral de Cartago, donde le tocó dejar medio cuerpo afuera, para quitar un puntero  y el del templo de Quimbaya , donde se paró en sólo dos tablas, para retocar el tablero y un galón de pintura.
” Cuando el padre Raúl Castro Lema, párroco del templo de San Sebastián, me contrató para este trabajo, le dije que requería de una buena dosis de paciencia, pues es como arreglar un carro y cada pieza debe quedar  funcionando bien” agregó.
El tablero , los cilindros, las pesas y demás componentes, fueron detallados y analizados , hasta lograr el punto óptimo y así garantizar su funcionamiento.